La final

Muy buen sabor de boca nos dejó la final del Concurso de Pop-Rock, Cantautores de la UNAV. Fue una gran tarde, la mejor huida del frío que iba a congelar a Pamplona durante esa noche. Gracias al buen nivel general de los participantes, pudimos disfrutar de un concurso que superó nuestras expectativas -o por lo menos las mías-. Esta XVI edición de Cantautores fue más completa que la del año pasado. Ningún grupo sobraba, todos ellos aportaban algo por lo que merecían ser escuchados. Es una suerte tener un certamen así en nuestra universidad, al margen de la discutible autoridad del jurado.

Aquí os dejo una escueta opinión, absolutamente personal y discutible. No es una crítica de la que fiarse, sino un comentario sobre las sensaciones que me produjeron los cantautores. Acepto con gusto cualquier tipo de opiniones diversas, críticas, insultos y otros gestos amistosos en los comentarios. La verdad es que ya ha llovido mucho -nunca mejor dicho- desde la final, pero me apetecía escribir sobre ella, y es una excusa para volver a escuchar las canciones.

Los audios que hay en este post pertenecen a 98.3 Radio, que fue quien los grabó y los colgó en su página web. Es importante decir que la calidad del sonido en directo en el auditorio del Museo Universidad de Navarra era mucho mejor que la calidad de la retransmisión grabada. Es decir, que todos los concursantes fueron más impresionantes en directo. Los que peor parados salen en las grabaciones son los de H13.

[Nota: Si los audios no funcionan, prueba actualizando o cambiando de navegador].

 

Enrique Ortega

Enrique Ortega. Foto: Actividades Culturales UNAV.

Enrique Ortega. Foto: Actividades Culturales UNAV.

El espectáculo comenzó de la mano de Enrique Ortega. No es que sea este mi estilo de música. Tenía una voz muy rasgada. Me parece que abusó demasiado de la masa de sus pobres pliegues vocales, que espero que todavía conserve. Llamaron la atención sus letras crudas y apasionadas, a veces chocantes. Hizo que la tarde comenzara con un poco de emoción. El público no se quedó indiferente. Su directo tenía fuerza.

 

Patty Olmedo (primer premio)

Después llegó ella: Patty Olmedo, la ganadora del certamen. “Esta es buena”, “te va a gustar”, “mira, fíjate”. Se puso a hablar y parecía que estaba nerviosa, pero de repente comenzó a cantar y una ola de quietud ahogó el auditorio en un silencio absoluto. Su voz cambiaba, subía, bajaba, era fuerte, luego fina, luego intensa, luego dulce. Iba acompañada por una guitarra sencilla, con un ritmo lento, de vez en cuando interrumpida por un silencio. También es cierto que había momentos en los que el acompañamiento de la guitara no quedaba del todo bien definido, y eso hacía que se perdiera un poco la cadencia. Era una canción hecha y derecha, con pies y cabeza -y sentimiento-. Fue tan buena que, tras el eufórico aplauso por You’re still the light that shines on me, el público permaneció en silencio por un momento, preguntándose… ¿Mantendrá el nivel con la segunda canción? [CHAN CHAN]

Y empezó a sonar la guitarra, con una simpática melodía que encandilaría hasta a una fiera. Después del primer estribillo, nos dimos cuenta de que continuaba concentrando inevitablemente sobre ella toda la atención, y no pudimos hacer otra cosa que alucinar, quietos como rocas en nuestros asientos. Cientos de ojos clavados en ella. Realmente había conquistado al público. Todo un auditorio enamorado de la música y de la feminidad. Eso hay que reconocérselo.

No me convencieron mucho los puentes entre las estrofas y los estribillos -esos breves segundos de incertidumbre-, no acababan de encajar. Pero las canciones estaban bastante bien.

 

 

Carlos Walnuts

Carlos Walnuts. Foto: Actividades Culturales UNAV.

Carlos Walnuts. Foto: Actividades Culturales UNAV.

¡Pobre Carlos Walnuts! Demasiado eclipsado quedó tras la genial actuación de PO. La verdad es que me encantó este dúo. Sus canciones me parecieron muy buenas. Eran interesantes desde el punto de vista compositivo. Sus melodías estaban muy bien llevadas y creaban un ambiente acogedor. Les falló la interpretación: la guitarra no acababa de sonar bien, aunque en algunos momentos armonizaba de un modo muy agradable con el violín, que era buenísimo; pero, juntos, no consiguieron un buen sonido. Por otro lado, la voz fue mejorable: se notaba que podía llegar a ser buena, pero que no estaba muy educada.

 

The Sis (segundo premio)

Concurso Pop-Rock Cantautores

Guerra de sentimientos con The Sis. No sé qué decir. Hay quienes piensan que merecían el primer premio. Yo no lo creo. Quedaba muy bien la combinación de las dos guitarras. Lo más destacado fue cómo supieron sacarle partido a sus voces, parecidas pero no iguales. Sus distintos tonos y sus segundas voces eran un acierto constante. Para mi gusto personal, a las canciones les faltaba un poco de vida. Sí, ya sé que eran canciones lentas y tranquilas. La primera estaba muy bien, pero la segunda me resultó un poco sosa.

 

Fernando Fernández Hinojal

Fernando Fernández Hinojal. Foto: Actividades Culturales UNAV.

Fernando Fernández Hinojal. Foto: Actividades Culturales UNAV.

El momento más loco de la tarde vino del ritmo de la guitarra eléctrica de Fernando Fernández Hinojal y, sobre todo, de su atrevida forma de cantar. Ese tío consiguió hacernos reír. Hay que reconocerle su talento musical: sus canciones eran equilibradas, tenían una estructura completa; su voz estaba trabajada, aunque era mejorable; tenía ritmo, flow, y su efecto positivo en el ánimo del público era inevitable. Puede ser que sus canciones no fueran las que más gustaron al público, pero sonaron muy bien. Y no es fácil juntar los sonidos de una guitarra, una armónica -aunque era bastante simple- y la voz en una canción y conseguir que el conjunto quede equilibrado. ¡Enhorabuena!

 

 

H13 (tercer premio)

H13. Foto: Actividades Culturales UNAV.

H13. Foto: Actividades Culturales UNAV.

De este grupo me llamó la atención la gran calidad los músicos. Eran todos muy buenos. El batería lo hizo muy bien, y no sólo por la tontería de darle vueltas a la baqueta. Y las guitarras y el bajo, muy bien. Bueno, la voz del cantante era bastante simple. Tal vez pegaba en un grupo de este estilo, pero a mí me pareció demasiado llana, aburrida. La segunda voz quedaba mejor. El grupo me recordaba al estilo de Blink 182, que me da bastante pereza.

 

 

Gato negro

Gato Negro. Foto: Actividades Culturales UNAV.

Gato Negro. Foto: Actividades Culturales UNAV.

Gato Negro fue el grupo más humano, el que llegó al corazón de la gente. Las canciones estaban bien, tenían gancho. Lo malo es que las guitarras no se oían muy bien y las voces estaban desacompasadas. También me pareció claramente mejorable el final de la canción “Al otro lado de la valla”, que se aceleraba hasta convertirse en una atropellada carrera por decir muchas cosas en poco tiempo. Las letras aportaban bastante, por cierto, y creo que estaban muy bien compaginadas con la melodía. Es imprescindible mencionar a Max, que acompañaba con unos arreglos de guitarra eléctrica y de teclado con bastante gracia y salero. Olé.

 

Aquí está la grabación de la retransmisión de todo el concurso:

 

 

No quería terminar sin antes enlazar el vídeo de Proyecto Minerva, que no llegaron a la final. Los pongo aquí porque me hizo mucha gracia su actuación y porque conozco a algunos de sus miembros. Las canciones están bien: una mejor interpretación podría convertirlas en un producto muy bueno.

Para que encontréis “vuestra propia armonía”.

Veeeeeeeeeeeeeeeeeen a la calle de las sirenas, encontrarás la solución… Qué cosas.