La semana pasada estuve en un encuentro que tuvo el profesor de Genética Molecular Humana Javier Novo con un grupo universitarios de distintas carreras de Ciencias, en la que nos habló de los horizontes actuales de la genética. Novo, docente de la Universidad de Navarra, nos explicó que, de cara a la prevención de enfermedades causadas o favorecidas por los genes de cada individuo, nunca se conseguirá modificar el genoma de un ser humano de modo general e inmediatamente después de su concepción, pero destacó el papel importantísimo de la epigenética para curar enfermedades derivadas de los genes.

La epigenética es la ciencia que estudia las zonas del ADN (genes) que se tomaron por ADN basura cuando se descubrieron, ya que no se sabía para qué servían, pero que son los que controlan la expresión de los genes que siempre se han considerado importantes. Es decir, los genes que parecían inútiles por no tener aparentemente una función concreta, luego resultaron ser los que hacen que los distintos genes se expresen más o menos, es decir, que se lean y se utilice la información que contienen.

que es el adn que es la epigenetica

Estructura de doble hélice de la molécula de ADN. Animación: Zephyris (Wikipedia).

La epigenética resulta interesantísima para reducir el riesgo de enfermedades genéticas. Cada persona tiene una variante ligeramente distinta para cada gen, y unas variantes aportan más riesgo que otras a padecer enfermedades concretas. Si los médicos pudieran controlar esos factores de riesgo hasta el punto de que no tuvieran un efecto práctico en la salud de los pacientes, aumentaría notablemente la esperanza de vida en los países desarrollados, ya que gran parte de la población muere a causa del cáncer o de otras patologías que, por su genoma, cada persona está más predispuesta a padecer. El profesor Novo está convencido de que las técnicas para aplicar los conocimientos de epigenética (que nació hace apenas unos años) estarán ampliamente instauradas dentro de unos cincuenta años.

Lo ideal, en opinión de Javier Novo, sería modificar en los embriones humanos la secuencia de cada gen que está relacionado con una enfermedad, de modo que se les libraría del riesgo de todas las enfermedades más comunes. Pero él añade que esta opción, además de ser dificilísima de llevar a la práctica, tendría algunas desventajas, como el uniformismo genético de la población, que siempre ha sido, desde el punto de vista evolutivo, una clara desventaja para la supervivencia de la especie en el caso de que nos afectara en el futuro una epidemia a la que la mayoría de los hombres no fuéramos inmunes.

Lo que sí que se utiliza hoy en día es la terapia génica, con la que se han obtenido algunos logros llamativos en distintos países, aunque también algunos fracasos. Consiste en insertar genes en células o tejidos de un paciente para que cumplan una determinada función. Esto puede realizarse in vivo, es decir, insertando los genes en las células del cuerpo mediante un vehículo –que puede ser un virus, por ejemplo-, o ex vivo, extrayendo unas células del paciente, insertándoles los genes, dejando que se multipliquen y reimplantándolas posteriormente en el organismo (este método permite más control sobre las células transformadas). La Clínica Universidad de Navarra, entre muchos otros centros, está aplicando actualmente un tratamiento piloto de terapia génica para algunas enfermedades genéticas.

Javier Novo. Foto:http://ubaldobrito.blogspot.com.es/

Javier Novo. Foto: Manuel Castells

El profesor Novo está convencido de que las personas que nazcan en 2050, suponiendo que lleven una vida sana, tendrán una esperanza de vida de unos 150 años, y más a aún aquellos que nazcan en el próximo siglo. Sobre este tema hay muchas novelas de ciencia-ficción. De hecho, él mismo está trabajando en una de ellas, aunque prefirió no desvelarnos la trama de la historia antes de su publicación.